jueves, 17 de marzo de 2011

Volver a empezar.


Queridos lectores, mi última publicación data del 28 de enero del 2010... cerca de catorce meses atrás.
No sé muy bien qué decir, pues una ausencia tan prolongada no tiene mucha justificación. Trataré sin embargo de darla. Creo que se me vino encima el blog. De repente lo vi demasiado grande, demasiado complejo... con muchos frentes abiertos. Y tuve la sensación de no estar cumpliendo con las espectativas de mis alumnos. Exponer todos sus trabajos se me hizo una tarea de titanes, un esfuerzo excesivo. Entonces, cobarde, me retiré. Y cuanto más tiempo pasaba, más verguenza tenía de mi falta de actividad. Así que dejé siquiera de mirar el blog. Y deseé que desapareciera. Y he estado renegando de él una buena porción de meses.
Tampoco es que me leyeran muchas personas, o que me escribiérais muchos... pensaba. Así que decidí que mi trabajo no merecía la pena. Y así he estado, vegetando día tras día. En este tiempo, me han dado destino definitivo en Madrid capital, junto al metro Oporto, en el IES Emilio Castelar. También las plantillas de blogspot se han renovado. Mi docencia ha cambiado radicalmente: de enseñar bachillerato artístico en el IES Ítaca de Alcorcón he pasado a una docencia básica con un alto porcentaje de inmigrantes (85 % del alumnado). Así que todo en este blog parece haber quedado desfasado.
Recientemente me he apuntado a un curso de blogs, con la esperanza de reactivar este (que tanto he amado y en el que tanto esfuerzo he invertido) y reposicionarlo. Así que... ¡He aquí el primer post de una nueva etapa!
Es como empezar de cero, como volver a nacer. No destruiré el edificio, pero lo adaptaré al tiempo actual. Ahora bien, ¿qué hago con los posts que conocéis? Debo organizar de nuevo la columna de accesos. Estableceré nuevas secciones, refundiré las antiguas, crearé páginas secundarias.
Estas mismas líneas me generan bastante vértigo, pues no dejo de pensar en el compromiso que supone, en la constancia y la voluntad que requiere esta tarea... virtudes de las que no estoy muy segura de disponer actualmente.
Pero, si no os importa que vaya poniendo la casa patas arriba para reordenarla, ¡Aquí me tenéis de nuevo! Poco a poco, sin planes ambiciosos, lo voy a intentar. Ahora voy a escribir más íntima, pues los aprendizajes que estoy haciendo son profundos, acerca de cómo amar a los alumnos hasta la médula... de cómo aplicar la firmeza y la flexibilidad en la docencia.
Gracias a las personas que en este tiempo me habéis escrito y dejado vuestros comentarios. Los he abierto hoy y me han hecho sentir querida y valorada. Seguid escribiéndome, pues me anima saber que al otro lado hay alguien que me lee.
Un abrazo a todos y gracias.

2 comentarios:

elena clásica dijo...

¡Qué alegría que te asomes, querida Lola! Es un lujo, un placer y un privilegio disfrutar de tu excelencia, que se pasea con palabras dulces, en una delicada barca y que siente la tristeza y la alegría del mar.
Bello es tu trabajo, tus creaciones y tu compañía de la que tengo la suerte de disfrutar, cuando me llevas a la narrativa o la poesía, o cuando en tu silencio dices tanto como callas inmersa en los colores, que con tanto acierto haces que las personas que te tenemos cerca, amemos.
Un beso, poetisa de la vida, del amor, de los volcanes, del mar, de los vuelos, del rosa y del azul, del rojo intenso, del blanco sentimental...

Soy Lola Petit. dijo...

Ah, Elena! Qué alegría tu visita, qué bellas tus palabras, cuán inspiradoras.

Me animan a volver con todas mis ganas, a desear estar presente en este espacio, a amar y compartir.

Es un lujo verte todas las mañanas y tenerte cerca. Gracias...

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